«Globos o gaviotas»: lo que la sexta entrega del Pentágono sí trae de nuevo — y los 37 estudios del AAWSAP que ya eran públicos

El 18 de septiembre de 2026, el Departamento de Guerra publicó la sexta entrega de PURSUE (war.gov/UFO): 71 archivos según el propio Pentágono —55 PDF, 15 videos y un audio— de 1952 a 2025. Ya están íntegros en nuestro archivo (72 archivos en el paquete descargable). La cobertura se fue a los titulares de ciencia ficción: agujeros de gusano, warp drive, «viajes en el tiempo». Aquí vamos a lo que dicen los documentos, y a separar lo nuevo de lo reciclado.
Lo más vistoso es el AAWSAP, el programa de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) que el Congreso financió con fondos de 2008 y 2010 a instancias del senador Harry Reid. La entrega trae su papelería de contratación —declaración de objetivos (18-jul-2008), solicitud y orden original (22-sep-2008) y cinco modificaciones de contrato (2009–2010)— y 37 «Defense Intelligence Reference Documents» (DIRD): estudios sobre propulsión, energía del vacío, materiales, invisibilidad, antigravedad. Un dato que casi nadie citó está en la orden original: el monto total adjudicado, 21,948,810.00 dólares, bajo el contrato HHM402-08-C-0072. Es la cifra detrás de los «22 millones» que se repiten desde 2017.
Lo que no es nuevo: los 37 DIRD. La DIA entregó en enero de 2018 al personal del senador McCain una lista de 38 títulos, y en marzo de 2022 liberó 37 de ellos por la vía de transparencia (FOIA); uno sigue retenido. Lo nuevo es que ahora los publica oficialmente el Pentágono, con nombres de oficinas que antes venían tachados (según CBS y EarthSky). Y hay que leerlos como lo que son: la declaración de objetivos habla de evaluar la amenaza extranjera a largo plazo, y el propio Departamento de Guerra advierte que no deben leerse como validación actual de los conceptos. El informe histórico de la oficina AARO (marzo de 2024) dice que esos trabajos nunca pasaron por una revisión por pares a fondo. Son revisiones especulativas de tecnología futura, no evidencia de fenómenos anómalos. El que más titulares dio —«efectos de campo sobre tejido humano»— es una recopilación de reportes de lesiones (enrojecimiento, pérdida de cabello), no un caso verificado.
La joya, en cambio, está en un expediente de 1952. La película de Tremonton (Utah) la filmó el 2 de julio de 1952 el suboficial fotógrafo de la Marina Delbert C. Newhouse: un grupo de puntos brillantes sobre el cielo. La entrega incluye el expediente del Proyecto Libro Azul, su registro de personal y la película misma. Dentro del expediente hay un memorándum del 11 de febrero de 1953: la prensa ya sabía de la película y la Fuerza Aérea discutía qué decir. El análisis de su propio laboratorio concluía que estaban «razonablemente seguros» de que el brillo de las imágenes excedía el de cualquier ave. Aun así, el memo propone que, si se publica la película, se diga que la Fuerza Aérea no puede identificar los objetos pero está «razonablemente segura» de que eran globos o gaviotas, y que no se invertirá más esfuerzo. Semanas antes, el Panel Robertson —patrocinado por la CIA— había propuesto la explicación de las gaviotas. El memo no prueba nada extraterrestre: prueba que la explicación pública y el análisis interno no coincidían. Y aclaración honesta: el sello del Archivo Nacional (NND 923007) indica que ese expediente ya había sido desclasificado antes; lo nuevo es tenerlo completo, junto a la película, en una sola entrega oficial.
La entrega también trae la conferencia del capitán Edward J. Ruppelt, jefe del Libro Azul, de marzo de 1952: 65 minutos de audio más su transcripción. Según el resumen que acompaña la transcripción, de unos 800 casos revisados alrededor del 20% quedó sin explicación; en su propia voz, Ruppelt dice que cerca del 20% eran «reportes muy buenos» de observadores muy confiables, y señala concentraciones de reportes cerca de Los Álamos, Albuquerque y Oak Ridge. Y, por primera vez, material de una policía local: un agente de Colorado que en octubre de 2023 narra mientras graba un «orbe» a unos 300 pies y dice haber revisado el radar sin encontrar aeronaves. Cuatro días antes de la entrega, el 14 de septiembre, el Departamento de Guerra eximió de sanciones civiles y administrativas por acuerdos de confidencialidad a quien le cuente al equipo de PURSUE lo que sabe sobre UAP. No es permiso para hablar en público ni inmunidad penal.
Lo que no cambia: ninguno de los 71 archivos es evidencia de tecnología o vida extraterrestre, y AARO sostiene que no ha encontrado evidencia empírica de ello. Lo que sí cambia es que ahora cualquiera puede leer, completo y citable, cómo se estudió y cómo se comunicó. Por eso los tenemos todos, íntegros y enlazados abajo. Datos con matiz: el año de inicio del AAWSAP varía según la fuente (2007, 2008 o 2009; el contrato es de 2008), y el número de archivos es 71 según el Pentágono o 72 según algunos medios.