Project Sign: ya se puede leer el primer informe OVNI de la Fuerza Aérea de EE.UU. (1948)

El 10 de julio de 2026, el portal PURSUE del Departamento de Guerra de EE.UU. publicó en línea el «Project Sign Progress Report»: el informe inicial del primer programa oficial de la Fuerza Aérea para investigar los «discos voladores», fechado el 23 de abril de 1948 en la base Wright-Patterson (Ohio) y firmado por el coronel H. M. McCoy, jefe de inteligencia del Air Materiel Command. Es la foto del «momento cero» de la ufología oficial: el documento con el que el gobierno empezó, literalmente, a contar platillos.
Project Sign nació de la oleada de 1947 —el avistamiento de Kenneth Arnold en Mt. Rainier y los cientos de reportes de aquel verano—. La orden la firmó el general L. C. Craigie el 30 de diciembre de 1947, y el propio informe confirma de primera mano el arranque burocrático: «Project HT-304 was activated on 26 January 1948». Al público se le vendió con otro nombre: «Project Saucer».
¿Qué contiene? La tabulación de unos 85 incidentes reportados hasta febrero de 1948 —incluidos los avistamientos de la base Muroc de julio de 1947, el de Arnold, y el caso del capitán Thomas Mantell, muerto en enero de 1948 al perseguir un objeto sobre Kentucky, desglosado en siete sub-incidentes— y la primera estadística OVNI oficial de la historia: el objeto fue descrito como «ovalado, disco o con forma de platillo» unas 31 veces; los tamaños reportados van «desde una moneda de 25 centavos hasta 250 pies de diámetro»; y la velocidad, textual, «se ha estimado en todo el rango, desde muy lenta o suspendida hasta supersónica».
Lo más revelador es lo que NO dice: en abril de 1948 la palabra «extraterrestre» no aparece ni una vez. La hipótesis de trabajo era terrestre. El equipo consultó al Nobel de Química Irving Langmuir —que se mostró «reacio a considerar los llamados 'discos voladores' como una realidad»—, cotejó horarios de dirigibles publicitarios nocturnos como posible fuente de reportes, y anexó estudios sobre las alas voladoras alemanas de los hermanos Horten. Se sospechaba de un arma secreta (propia, alemana heredada o soviética), no de visitantes.
El contraste llegaría cuatro meses después. Según Edward Ruppelt, que dirigió el Proyecto Blue Book, tras el avistamiento de los pilotos Chiles y Whitted (julio de 1948) el equipo de Sign redactó el legendario «Estimate of the Situation»: un informe TOP SECRET que concluía que los objetos eran interplanetarios. El general Hoyt Vandenberg lo rechazó por falta de prueba física y ordenó destruir todas las copias. Jamás ha aparecido una. Lo que sobrevivió al fuego es, exactamente, lo que hoy se puede leer.
El matiz honesto: estos papeles no son inéditos. Los sellos del National Archives que llevan estampados (NND 927545) muestran que fueron desclasificados hace años por la vía ordinaria; lo nuevo es que el gobierno los publique digitalizados, reunidos y buscables en su portal UAP. Y los dos casos que empujaron el programa tienen explicación convencional documentada: Mantell habría perseguido un globo secreto Skyhook de la Marina y murió por falta de oxígeno; el objeto de Chiles-Whitted fue atribuido a un bólido.
La misma entrega incluyó el «Analysis of Flying Object Incidents in the U.S.» (1948-49), elaborado en conjunto por la inteligencia de la Fuerza Aérea y la Marina, TOP SECRET en su día. Su conclusión, textual: «La conclusión de que algún tipo de objeto volador ha sido observado sobre EE.UU. parece estar fundamentada. No se sabe en este momento si estas observaciones son identificaciones erróneas de dispositivos lanzados domésticamente, fenómenos naturales o aeronaves no convencionales extranjeras». Si eran de alguien, pensaban en Moscú, no en Marte.
Los tres documentos completos, con su texto íntegro y buscable, ya están en el archivo de Desclasificados de Nodriza (D097, D093 y D094, Release 04 de PURSUE), citando la fuente oficial.